Así fue el último día de Michael Jackson

En septiembre de 2011, el director de logística de Michael Jackson, Alberto Álvarez, describió hoy la dramática escena que vivió en la habitación del cantante en sus últimos momentos, cuando la hija del músico, Paris, gritaba llorosa y el médico recogía restos de fármacos.

Álvarez, que declaró como testigo en el juicio por la muerte del «rey del pop», fue una de las primeras personas que llegó al dormitorio del creador de «Thriller» cuando el doctor Conrad Murray, sentenciado por homicidio involuntario finalmente, alertó de que su paciente había tenido una «mala reacción». El testigo explicó que vio a Jackson tumbado sobre una cama boca arriba con la cabeza mirando hacia la puerta, los ojos y la boca abierta.

Recordemos que la noticia de una emergencia médica que involucraba a Michael Jackson comenzó a filtrarse alrededor de las 22:00 del jueves 25 de junio de 2009, «TMZ» decía que podía estar en coma. Pero nadie podía saber si era verdad porque noticias alrededor del Rey del Pop había habido muchas siempre, dado lo extravagante además del personaje en cuestión. De hecho, según la BBC, unas semanas antes se había informado de que tenía cáncer de piel, cosa que fue negada. Y así

En Madrid, Londres, Honolulu y en todo el mundo pero sobre todo en Los Ángeles, las redacciones se pusieron a trabajar. Era de nuevo «TMZ» quien decía que Jackson estaba muerto. Según explica la BBC, el cantante tenía como horizonte más cercano una serie de conciertos benéficos en su regreso en el O2 Arena de Londres, y estaba bastante presionado para que fueran un gran éxito.. Había terminado los ensayos poco después de la medianoche anterior a su muerte, según cita este medio británico el libro «83 Minutes: The Doctor, The Damage and the Shocking Death of Michael Jackson». Hay que recordar que en los últimos años el Rey del Pop no podía dormir sin la ayuda de sedantes.

«No os preocupéis todo va a salir bien»

Volvamos ahora a la habitación del luctuoso suceso, con el director de logística Álvarez quien fue de los primeros en verle en tan terrible estado y que aseguró que el doctor personal Murray comenzó a hacer compresiones con la mano izquierda sobre el pecho de Jackson mientras éste seguía sobre el colchón, instante en el que le apremió a buscar ayuda. «Alberto, deprisa, tenemos que conseguir una ambulancia y llevarlo a un hospital», dijo Álvarez, repitiendo las palabras de Murray en aquellos momentos.

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En ese instante Paris, la hija de Jackson, de trece años, entró en el cuarto con su hermano Prince, de catorce, y gritó «¡papi!» entre lágrimas. «No les dejes ver a su padre así», recordó Álvarez que le pidió Murray. «No os preocupéis, todo va a salir bien, nos ocupamos de esto», les dijo mientras los sacaba de la habitación Álvarez, que se encargó de llamar a los servicios de emergencia. Acto seguido, según el testigo, el médico agarró un puñado de frascos que estaban en una mesilla de noche junto a la cama. «Pon esto en una bolsa», afirmó Murray, según Álvarez.

Álvarez señaló que Murray metió los recipientes en la bolsa y le requirió que a continuación quitara una bolsa que colgaba de un gotero que había en la estancia y la pusiera en otra bolsa. El director de logística siguió las instrucciones, que entendió que respondían a una «emergencia» y tenían «las mejores intenciones».

El empleado de Jackson observó que dentro de la bolsa del gotero había un frasco que fue identificado en la Corte hoy como un bote de propofol, anestésico que la autopsia determinó como la causa de la muerte del «rey del pop». Álvarez relató que el líquido que había en esa bolsa era de color blanco, una descripción que encaja con la sustancia que solía usar el artista para dormir y que llamaba su «leche».

El testigo relató que cuando vio a Jackson, éste no tenía ningún dispositivo intravenoso conectado a su cuerpo, aunque sí unos tubos en sus fosas nasales, así como una botella de oxígeno. Jackson tenía también un catéter urinario introducido en el pene, según Álvarez. La acusación sostiene que Conrad Murray actuó con una «flagrante negligencia» en el cuidado de Michael Jackson y su mala praxis llevó directamente a la muerte del artista por sobredosis de medicamentos, unas evidencias que la Fiscalía entiende que el doctor trató de ocultar antes de que llegaran los servicios de emergencia. La defensa de Murray alega que fue el propio Jackson, a quien califican de adicto a los fármacos, quien en un descuido del médico se aplicó la dosis letal de propofol que lo mató.

El primer día de una nueva era digital

La cobertura informativa de ese día también tuvo gran relevancia vista diez años después, puesto que «TMZ» se adelantó a los medios de toda la vida para dar la exclusiva en una de las primeras historias importantes en difundirse a través de los «smartphones», según explica la BBC. Era una locura, cuentan, una locura en la que vivimos instalados desde entonces y que por tanto ya está normalizada, por otro lado, con todo el mundo buscando información en las pequeñas pantallas de los móviles.

Este medio británico explica que la demanda de información fue tal que atragantó hasta a internet. Algunos usuarios de Google no pudieron acceder a los resultados al buscar el nombre de Michael Jackson porque su software confundió el volumen de solicitudes con un ataque de malware. Twitter, «LA Times», la propia «TMZ», Wikipedia y AOL Instant Messenger también sufrieron accidentes, cuenta la BBC.

Dos años más tarde de aquel 25 de junio de 2009, el doctor Conrad Murray fue declarado culpable de homicidio involuntario.

Lee más: abc.es


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