Arancha González Laya: La ministra de Exteriores anuncia “reformas profundas y de calado” en la cooperación española | Planeta Futuro

«En España hemos visto lo que supone que el sistema sanitario sea puesto a prueba y cómo afectan las medidas de confinamiento. Ahora imaginen lo que significa esto en otros países, algunos vecinos, en África y en América Latina y el Caribe. Ayudarles es una cuestión ética y moral, pero también una inversión. Es ayudarnos a nosotros mismos». La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha defendido con estas palabras la Estrategia de Respuesta Conjunta de la Cooperación Española a la Crisis de covid-19, que ha presentado en su primera comparecencia ante la Comisión de Cooperación Internacional este jueves. «No dejar a nadie atrás no se puede poner en cuarentena», ha añadido en referencia al lema de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU que estarán «en el centro de la política exterior». 

De ser aprobada esta estrategia por el Consejo de Ministros, la cooperación española se concentrará en la respuesta a la crisis global provocada por la pandemia. Para ello, contempla cuatro acciones prioritarias que González Laya ha desgranado así: «Activar y reforzar la acción humanitaria, que la respuesta sea global y coordinada con las Naciones Unidas, apostando por aunar esfuerzos para encontrar una vacuna y que esta llegue a todos los ciudadanos del mundo, independientemente de su grado de pobreza, y reforzar las alianzas con los países socios para que tengan políticas públicas y capacidad sanitarios más fuertes».  Este plan, elaborado con las contribuciones de las comunidades autónomas, los municipios, empresas, expertos y ONG para el Desarrollo, ha remarcado la ministra, no tiene plazo de finalización pues no se sabe cuánto va a durar esta crisis.

En el borrador del documento, al que ha tenido acceso ELPAÍS/Planeta Futuro, se especifica que los fondos que se movilizarán para la respuesta frente a la covid-19 en el exterior serán inicialmente 1.679 millones de euros. «Con carácter inmediato, el Gobierno de España ha identificado recursos para hacer frente a la crisis por un monto inicial de aproximadamente 318 millones de euros en 2020 en donaciones, más 1.355 millones potencialmente de cooperación financiera reembolsable. Por su parte, las Comunidades Autónomas contribuirán con un total estimado inicialmente en seis millones, a los que se sumará la contribución de las Entidades Locales, a través de la FEMP y de las aportaciones de los ayuntamientos y diputaciones, directa o indirectamente, a través de los Fondos de Solidaridad», detalla el texto. De tales recursos, «sacados de todos los cajones del ministerio, sin detraer fondos ni renunciar a los programas que ya estaban comprometidos», ha indicado González Laya, 12 millones serán destinados al Plan Global de Respuesta Humanitaria de la ONU.

Una nueva visión de la cooperación en esta legislatura

La ministra ha apuntado su intención de realizar «reformas profundas y de calado» en el sistema de cooperación durante su mandato y que, ha subrayado, estará alineado con la Agenda 2030. «El Plan de Acción para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de España establece el impulso de esta agenda en las políticas domésticas, pero también en el exterior y con coherencia en lo que hacemos en casa y fuera», ha insistido. Con esta hoja de ruta en el centro, la cooperación se enfocará en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Para ello, ha especificado González Laya, se enfocará en políticas públicas claves en alimentación, agua y saneamiento, y sanidad. 

La «nueva visión», en palabras de la ministra, de la cooperación española, que será «feminista, defensora de los derechos humanos y humanitaria», pasa por la aprobación de una nueva ley de cooperación internacional y «un cambio en profundidad del modelo institucional». En este sentido, González Laya ha anunciado la reforma «y fortalecimiento» de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (Aecid). «Ha sobrepasado las tres décadas de una impresionante labor. Pero es inaplazable su reforma». Esta transformación viene forzada porque en 2015 se acordó por ley la supresión de las agencias estatales en España en tres años, plazo que se cumplió en 2019. En cuanto a las cuestiones planteadas sobre la sucesión en la dirección de este organismo, cargo que ostentó Aina Calvo hasta febrero de 2020, la ministra ha respondido que «en breve habrá una persona responsable que se elegirá por competencia y experiencia». 

El calendario que maneja Exteriores es que en el segundo semestre de 2020, la ayuda española dará «prioridad absoluta» a la atención de la pandemia de covid-19. Para 2021, la redacción por proceso participativo y la aprobación de la Ley que regula la cooperación. Ese mismo año, planea tener lista la reforma de la Aecid. «Esta es la lista de tareas y espero que en 2020 avancemos en el nuevo impulso de la Ayuda Oficial al Desarrollo, el Plan África 2012-2023 y que en 2022 funcione ya la nueva arquitectura institucional», ha instado a los presentes, a los que les ha pedido su colaboración. Y un compromiso: destinar el 0,5% de la Renta Nacional Bruta a apoyar a las naciones más pobres en los Presupuestos General del Estado de 2023.

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!