Aló Comidista: “¿Mejora la paella si le pones un polo de limón derretido?”

Aló Comidista vuelve puntual a su cita menstrual. En este consultorio vale todo: dudas culinarias, enigmas gastronómicos, problemas psicológicos, cuestiones metafísicas y dramas de la vida contemporánea. Solo tenéis que enviarme un mail a elcomidista[arroba]gmail.com. Responderé a vuestras chorradas preocupaciones el primer jueves de cada mes, salvo festivos, puentes, enfermedad grave o fallecimiento.

José: Este fin de semana estaba buscando en Internet paellas de chorizo (caiga sobre mí la ira de 10 generaciones de valencianos) y me he encontrado esta perla. Lo que casi me hace estallar la cabeza es ver en los ingredientes: “1 paleta grande de limón Outshine de Dreyer’s o Edy’s derretida y con el palito retirado”. Que digo yo que si quieres ponerle zumo de limón pues vale, te queda más suelto el arroz, ¿pero un polo derretido?

Querido José, mira que a lo largo de los años he visto atrocidades contra la paella, pero esto me ha dejado turulato. ¿Polo de limón? ¡Si todo el mundo sabe que la auténtica paella valenciana sólo puede llevar polo de piña! O de coco en algunas zonas rurales del interior de Alicante.

Me parece que a la persona que trataba de promocionar los polos de limón Outshine en esta web se le fue un poco la mano metiéndolos en un arroz, aunque quién sabe: quizá los habituales de “El Mejor Nido” -así se llama esta página de Nestlé- tienen el paladar tan destruido por los productos hiperazucarados de la multinacional que disfrutan con semejante guarrindongada. Lo que es seguro es que el autor o autora de esta joya es una persona prudente y no confía demasiado en la humanidad: la advertencia “con el palito retirado” revela cierto miedo a posibles demandas por atragantamiento por parte de lectores con la capacidad intelectual de un nematodo, que como todos sabemos gracias a este consultorio, no escasean.

Por otra parte, no sé si comparto esa teoría tuya de que el zumo de limón “suelta” el arroz: más bien consigue hacer algo más digeribles las paellas grasientas, además de enmascarar los defectos de las mediocres. Pero tienes razón en que mejor eso que un polo industrial con 4 terrones de azúcar entre sus ingredientes, que pinta en una paella lo mismo que unas gambas al ajillo en un arroz con leche.

Elvira: Hace tiempo que tengo pendiente introducir en la cocina una mandolina útil. ¿Cual me recomendarías?

Querida Elvira, introducir en tu vida una mandolina me parece una gran idea, porque a diferencia de otros artilugios inútiles, es un trasto bastante práctico al que doy bastante uso. Si a) el dinero te sale por las orejas, o b) cocinas mucho, pero mucho mucho mucho, te recomiendo las de la marca Bron. Ésta cuesta más de 100 euracos (y no es de las más caras), pero es la diosa de las mandolinas. La Swing de De Buyer es algo más barata, y también muy sólida. Por último, si quieres algo de uso más ocasional y para pocas cantidades, pero más ligero y menos tocho, las de Kyocera con cuchilla de cerámica cumplen con creces.

Alex: Mi pareja y yo estamos contentísimos con la Thermomix en casa, tanto que cada noche hacemos competiciones culinarias. Anoche él intentó conquistarme con unas deliciosas salchichas de pollo al parmesano. Podéis ver en las dos imágenes lo que intentaba cocinar y lo que en realidad hizo. ¿Creéis que intenta sugerirme algo?

Querido Álex, hacía tiempo que no recibía consultas de parejas de mariquis que cocinan, y las echaba mucho de menos. Es evidente que tu novio quería decirte algo, lo que no está claro es qué. ¿Más salchicha? ¿Menos salchicha? ¿Cómprame un consolador que te voy a poner mirando a Frankfurt? Habladlo entre vosotros y nos contáis, que vuestra vida sexual nos interesa.

Tereixinha: ¿Qué batería me recomiendas para ser la reina de las caceroladas? Ayer me lo preguntaba paseando por Chamberí y comprobando que las Le Creuset no suenan.

Querida Tereixinha, qué pesaditas estáis con las recomendaciones de instrumentos de cocina en este Aló. En efecto, las Le Creuset de hierro esmaltado no son las mejores cazuelas para meter ruido, dar la caca a tus vecinos y exudar todo tu odio reconcentrado hacia Pedro Sánchez, Fernando Simón, el Gobierno y los rojos en general. En ese menester te funcionarían mejor las de acero inoxidable de Ikea, pero como son de pobres, mejor opta por una de Cristel France o de WMF, que así muestras poderío abollándolas a golpetazos aunque cuesten un pastón.

Sé que no son marcas españolas, pero no vas a salir por Madrid con una vulgar San Ignacio, que no eres Belén Esteban. Y recuerda: si te sumas a la cacerolada desde casa, puedes poner a la filipina dentro aporreando las cazuelas mientras tú haces playback en el balcón, que así ni te cansas ni te estropeas las uñas.

María: Desde hace ya un tiempo intento reducir mi consumo de plástico y sobre todo envases de un solo uso al mínimo. Eso conlleva que el yogur lo haga yo en casa. Sin embargo, siempre me queda más líquido que el industrial. No sé si hay trucos, tampoco conozco la ciencia y no encuentro nada específico en vuestra página. ¿Qué consejo me dais?

Querida María, aplaudo tus intentos de consumir menos plástico. Para que el yogur casero gane consistencia tienes dos caminos: el lento / artesano, que consiste básicamente en alargar la fermentación, y el rápido / industrial, que es añadir un poco de nata y/o leche en polvo a la mezcla. Hace un par de milenios hicimos este vídeo que quizá te pueda ayudar.

Víctor: ¿A qué sabe el hombre?

Querido Víctor, una de mis mayores preocupaciones en esta crisis sanitaria era saber qué estaba pasando en la López-Ibor, y me tranquiliza que los pacientes deis señales de vida de vez en cuando. Los hombres que yo he probado no sabían mal, salvo alguno con ciertas carencias en higiene íntima que olía un poco fuerte. Espero que refieras a esto y no a la ingesta de carne humana: ahí no te puedo ayudar porque no he tenido el placer, pero caníbales ilustres como Arwin Meiwes, Karl Denke o Fritz Haarmann apuntan a que su sabor se asemeja al del cerdo.

Luisma: Necesito que me expliques por qué esto se ha puesto de moda. No paro de verlas y son horribles.

Querido Luisma, desconocía esta tendencia neomaleni de las “focaccias de jardín”, y sinceramente, vivía más tranquilo. Puede que algunas sean bonitas y estén incluso buenas, pero… ¿brócoli con moras? ¿Seguro? No sé yo qué pasará cuando metas eso al horno… Me parece que, por muy cuquis y muy hipsteroides que nos parezcan ahora, todas estas monerías de alimentos decorados acaban convirtiéndose en lo mismo: comida viejuna. Puestos a elegir, prefiero las ensaladillas navideñas y los pasteles de pescado churriguerescos de las abuelas, que por lo menos tienen el encanto de lo retro.

Víctor: Me he llevado la sorpresa de que tan digno, sabroso y asequible molusco no haya sido objeto de ninguna receta del mismo o de salsas apropiadas en su página. Naturalmente me refiero al mejillón.

Querido Víctor, yo me he llevado la sorpresa de que en 2020 haya personas como tú que no saben usar un buscador. Si hubieras puesto en el nuestro “mejillones” o en Google “mejillones Comidista”, te habría salido alguna de las choporrocientas recetas con este ingrediente que hemos publicado. Los hemos preparado con sidra y chalotas, a la crema con patatas fritas, al vapor con picante, en salsa verde, en escabeche casero, con vinagreta de tomate seco y limón, en ramen, en bocadillo con guindillas… vamos, que sólo nos ha faltado hacernos con ellos unos pendientes o un bikini sexy tropical con las conchas como tapapezones (nota mental: usar esta idea para futuro vídeo).

Daniel: Soy un fanático de las especias y he comprado hace unos días este condimento (ras el hanout) en Amazon. Si lo compre allí porque no he podido encontrar en las tiendas de mi barrio cercanas (Prosperidad , Madrid). Para mi sorpresa, en la etiqueta dice: «Puede tener efectos negativos sobre la actividad y atención de los niños». Pues NO me lo esperaba y además NO entiendo por qué.

Querido Daniel, me encanta que te indignes por lo que te dice un frasco de especias. Supongo que es el siguiente paso después de gritar a la tele, y tras dos meses y pico de confinamiento me veo dándolo. La respuesta a tu furia la tienes en uno de los colorantes presentes en tu ras-el-hanut: el E-102, también conocido como tartrazina. “Es un aditivo que encontramos también en el colorante alimentario de la paella, por ejemplo”, explica Aitor Sánchez, autor de Mi Dieta Cojea y dietista-nutricionista del Centro Aleris. “Su seguridad se ha evaluado varias veces, con resultados polémicos y poco concluyentes. La advertencia a pesar de ello sigue vigente en la Unión Europea, de ahí que aparezca en la etiqueta que estás leyendo”.

Si quieres ras-el-hanout sin colorantes, pasa de Amazon, saca tu cucu de Prosperidad y busca una tienda donde vendan una versión un poco menos industrial de esta mezcla de especias marroquí, que seguro que en Madrid hay alguna.

Mariano: Soy consultor independiente de “Mary Kay Inc.”, y le ofrezco una gama de productos hechos por y para el cuidado del hombre. Tenemos tanto para el cuidado de manos como para el cuidado de la cara y barba, entre otros. Durante más de 50 años, “Mary Kay Inc.” ha empoderado a las personas a la vez que cambiaba el mundo de los negocios. Si tiene la oportunidad y le gustaría informarse más de nuestros productos o probarlos en la comodidad de su casa, no dude en ponerse en contacto conmigo.

Querido Mariano, gracias por confirmarme que mi cutis es un desastre, que mi barba está poco cuidada y que en general se me ve feo, ajado y envejecido. Me sube mucho la autoestima que me consideres cliente potencial de Mary Kay, una marca que por otra parte tiene un nombre muy apropiado para mí. Voy a colgarme del árbol más próximo y enseguida te escribo para concertar una cita.

Carmen: Acabo de leer un artículo en el que Iturriaga dice que en 2020 no se puede decir que para que una crema se llame así hace falta que lleve un lácteo. Esto es contradictorio con lo que él mismo afirma en su vídeo de 2015 de la receta de crema de calabaza.

Querida Carmen, “isti is quintridictirio ñi ñi ñi ñi”. ¿En serio que no tenéis otra cosa que hacer que bucear en los archivos para restregarme por la cara mis contradicciones? ¿Qué os he hecho? Es verdad que a veces donde dije digo digo Diego, pero mi yo de 2015 no tiene por qué pensar lo mismo que el de 2020. Seguro que hace tres meses tú también creías que el coronavirus era un catarrillo de nada, y mira. De todas formas, tampoco creo que haya un conflicto en este caso concreto: tanto hace cinco años como ahora sostengo que las cremas se denominaron así porque llevaban nata, pero eso no significa que ahora mismo sea imprescindible la presencia de éste u otros lácteos en ellas.

Leticia: Es domingo, llueve, llevamos no sé cuántos días confinados, aburrimiento extremo, me pongo mis gafas del cerca y me pongo con la lectura de una bolsa de Fritos. Mi pregunta es sobre la diferencia de años que existe entre los españoles y portugueses con los italianos… ¿Charles Doolin empezó a comercializarlos en 1930 o en 1932?

Querida Leticia, te felicito porque, en vez de aprovechar para formarte o llevar a cabo cualquier actividad útil, te hayas dedicado a leer bolsas de aperitivos durante la cuarentena. Eres un símbolo viviente del progreso, y tu caso me anima a ser optimista respecto al futuro de la humanidad.

Como lo que señalas es una evidente contradicción, y no queremos vivir engañados por la maligna industria de los snacks ultraprocesados, nos hemos puesto en contacto con PepsiCo, empresa propietaria de la marca Matutano. Desde su departamento de Comunicación, Nuria Jiménez nos confirma que el año de creación es el del texto en italiano: 1932. “En el caso de las versiones en español y portugués, ha debido de ser un error tipográfico, que ya hemos notificado para que sea corregido lo antes posible”, asegura.

Así que ya sabes, Leticia: después de que Marie Curie descubriera el radio, Clara Campoamor consiguiera el voto femenino y Rosa Parks plantara cara al racismo al no ceder su asiento en el autobús, tú te sumas a la lista de heroínas que cambiaron el mundo al lograr que PepsiCo modifique el texto de las bolsas de Fritos.

Julia: Mis preocupaciones son motivadas por un bizcocho. Siempre hago la misma receta (con la medida de un yogur) y mezclado en robot de cocina, pero cada día me sale diferente. La última vez salió precioso del horno, lo dejé unos minutos con la puerta abierta y de repente, se vino abajo. Adjunto foto de cómo estaba el pobre. A ver si tengo suerte y puede iluminarme y aliviar mis preocupaciones.

Querida Julia, gracias por enviarnos tu tataki de bizcocho. No me extraña que tengas tus preocupaciones, porque lo tuyo es un poltergeist en toda regla. Si es verdad que siempre usas el mismo procedimiento y cantidades, la única explicación que se me ocurre es que tu horno sea una basura. Te recomiendo que te compres un termómetro, lo pongas dentro y compruebes que no te está mintiendo. Y si te miente mucho, que lo arregles o lo cambies por otro.

María: ¿Cómo se puede conseguir que las pepitas de chocolate en el bizcocho no se vayan para abajo? Os hablo de una masa de consistencia normal, la típica que se hace tomando como medida el vasito de yogur. En algún sitio he leído que si se pasan por harina no se hunden, pero no termina de funcionar el tema.

Querida María, hasta la pepita estoy yo de que me preguntéis cosas sobre bizcochos. ¿Pero es que no sabéis hacer otra cosa? ¿No os dáis cuenta de que si seguís comiendo harina con azúcar a todas horas vais a acabar como el niño de Alf? En fin, te dejo en manos de Larissa Abache, repostera y dueña de Cakery Rocks.

“Las pepitas de chocolate o cualquier otro ingrediente sólido adicional que quieras agregar a tu receta (nueces, frutas, etcétera) se van al fondo porque son muy pesadas en comparación a la consistencia de tu mezcla”, explica. “Si tienes una mezcla de bizcocho muy líquida, puedes cortar las pepitas a la mitad e incorporarlas a los ingredientes secos. Eso sí, luego debes mezclar estos ingredientes con los húmedos con movimientos envolventes con una espátula, y no con la batidora. Si esto no funciona, quizás sea mejor probar con una mezcla un poco más densa como la de los bizcochos de mantequilla o pound cakes”.

Alicia: Me preguntaba si estarían interesados en que les suministrara artículos escritos por mí relativos a recetas, metafísica, cuentos cortos, etc, los cuales podrían cautivar un público amante de estos temas.

Querida Alicia, recetas, metafísica, cuentos… ¿de mecánica cuántica, jardinería de interior o porno sadomaso gay con enanos asiáticos no tienes nada? Porque hija mía, qué amplitud temática. Por ahora no necesitamos nuevos colaboradores, pero nos quedamos con tu nombre por si nos cansamos de El Comidista y decidimos abrir El Sofista o El Novelista.

Macarena: ¡Quería agradeceros la receta de berenjenas con tomate! Soy muy negada para la cocina pero esa receta , las dos veces que la he hecho, me ha salido espectacular. Estoy totalmente enganchada. Mi pregunta es si se puede hacer con más verduras (calabacín, cebolla y pimiento) y si el procedimiento sería el mismo (freír antes de guisar) o si por el contrario no es aconsejable poner tanta cosa.

Querida Macarena, por supuesto que puedes. De hecho, estarías preparando algo parecido a un pisto de toda la vida. Si sustituyes la berenjena por esas verduras, no hace falta que las frías en aceite abundante: puedes rehogarlas a fuego medio con un chorrito hasta que se hagan. Si vas a sumarlas a la berenjena, fríe primero ésta, retira casi todo el aceite, y procede con el rehogado.

Documentación: Carlos Doncel.

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