Ajedrez Salamanca: Shírov triunfa con graves apuros | Deportes

Los artistas nunca dejan de serlo. Alexéi Shírov ama el riesgo a los 48 años como lo hacía en su juventud, cuando se ganó el apelativo Leonardo da Vinci del ajedrez. Y así, jugando al borde del abismo en varias partidas, ha triunfado en el III Festival de Salamanca, con medio punto más que el español David Antón y el hispano-venezolano Eduardo Iturrizaga. El torneo se jugó sin público (retransmitido en directo por internet) y con todas las medidas anticovid en una sede cargada de historia, el Colegio Fonseca, del siglo XVI.

“Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto en un torneo. Y sin duda han sido mis mejores momentos durante la pandemia. Este edificio, con una arquitectura tan bella y antigua, es muy inspirador para alguien como yo, que se siente artista además de deportista”. Así se expresó Alexéi Shírov durante una conversación con EL PAÍS dos minutos después de recibir el trofeo de ganador.

Pero solo una hora antes no estaba nada claro que el hispano-león fuera a triunfar. Como ya ocurrió el viernes frente a la francesa Almira Skripchenko, a quien ganó con un pie en el precipicio, Shírov llevó el riesgo al límite cuando la alemana Elisabeth Paehtz empezó a apretarle con las piezas negras. Las computadoras lo veían perdido, pero el ajedrez entre humanos es otra cosa, y más aún en la modalidad rápida (40 minutos iniciales y cinco segundos tras cada movimiento). La presión de Paehtz sobre el español fue bajando en proporción inversa a la del reloj sobre ella, y la partida se fue inclinando paulatinamente hacia el otro lado, hasta que Shírov puedo resoplar como vencedor.

Es frecuente que los ajedrecistas de élite con estilo muy creativo se vuelvan conservadores cuando pasan de los 40 años, pero Shírov es distinto: “Esa regla no funciona conmigo. Mi problema es otro: con los años me convierto en más vago, trabajo menos en mi entrenamiento. Pero yo no siento la edad, me encuentro bien, para luchar incluso en los mejores torneos”.

En un plano más pragmático, el ganador hace este balance: “Impresiones mixtas. Contento de haber ganado el torneo y de haber luchado bien, incluso en las posiciones difíciles, inferiores. Pero he visto que mi preparación deja mucho que desear. He tenido varias posiciones bastante malas, de modo que me gustaría seguir trabajando y mejorando mi juego. Pero, claro, si aún así gano el torneo, es para estar muy contento”.

Por la mañana, el nutrido programa de actividades paralelas del festival culminó con una mesa redonda, moderada por el periodista de TVE Sergio Martín, con siete participantes. Uno de ellos, Jesús Boyero, especialista en ajedrez del diario Marca, parafraseó al legendario tetracampeón de España Ramón Ray Ardid (1903-1988): “El ajedrez está un peldaño por encima de la inteligencia humana. Si estuviera más arriba, sería inasequible; más abajo, el tres en raya”. Las ideas de gran interés que se escucharon en ese debate, así como las sensaciones con que los ocho jugadores se irán de Salamanca indican que Rey Ardid tenía razón.

Sexta ronda: Paehtz 1 – Salímova 0; Topálov 0 – Antón 1; Skripchenko 0 – Iturrizaga 1; Vega 0 – Shírov 1;

Séptima ronda: Shírov 1 – Paehtz 0; Iturrizaga 1 – Vega 0; Antón 1 – Skripchenko 0; Salímova – Topálov, tablas.

Clasificación final: 1º Shírov 6 puntos; 2º-3º Iturrizaga y Antón 5,5; 4º Topálov 3,5; 5ª Paehtz 3; 6ª Salímova 2,5; 7ª Vega 1,5; 8ª Skripchenko 0,5.

Portal oficial: www.salamancachessfestival.com

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