AFC Champions League: De viaje por el torneo más extenso de todos los tiempos | Es LaLiga en EL PAÍS

La AFC Champions League es el torneo continental más grande del mundo en cuanto a extensión geográfica. Desde su fundación en 1967, la competición ha dado cabida a clubes procedentes de regiones tan alejadas entre sí y con sociedades tan distintas como Australia, Qatar o Japón. Una singularidad que la convierte en un universo futbolístico único donde conviven goleadores que se convirtieron en estrellas de golf, el banco de los campesinos tailandeses, el ídolo de la selección catarí o el único keniano en haber marcado un gol en LaLiga Santander.

Por primera vez en la historia, este mundo lleno de relatos fascinantes que arrancó en abril su edición de 2021 con 40 equipos procedentes de una veintena de países diferentes se abrirá a los ojos de los aficionados españoles de la mano de LaLigaSportsTV. En la plataforma de televisión a través de internet (OTT), dedicada a visibilizar más de una treintena de deportes y torneos futboleros como la liga rusa, se pueden seguir todos los partidos, desde la fase de grupos hasta la final que tendrá lugar el próximo noviembre.

El gran reclamo hasta la fecha ha sido la pareja formada por dos mitos de LaLiga Santander, Xavi Hernández y Santi Cazorla, explica Jaume Zorita, responsable de contenidos de LaLigaSportsTV. “Los partidos del Al-Sadd catarí triplican en audiencia a los del resto. De hecho, la presencia de viejos conocidos del fútbol español en otros equipos, como Raúl Baena (Kitchee SC) o Paulinho (Gaungzhou FC) es otro de los grandes reclamos para los espectadores”, explica.

Aunque el Al-Sadd cayó eliminado en la primera ronda, la posibilidad de que un español levante por primera vez este trofeo -un mérito al que se acercó Osmar Barba, capitán del FC Seoul surcoreano que en 2016 se plantó en semifinales- sigue siendo uno de los grandes alicientes. Lucas Sepiruka, narrador de MediaPro para la competición, apunta otros a la lista. “Es un fútbol más tranquilo, poco táctico y menos veloz que en Europa, pero donde existe una gran competencia entre los equipos. Es muy interesante también ver la modernidad y la infraestructura de los estadios de algunos países porque sirve como anticipo de lo que podremos disfrutar en el Mundial de Catar de 2022”, asegura.

A continuación, repasamos algunas de las historias que convierten a la Champions asiática en un torneo fascinante para los amantes del deporte rey junto a Dani Deuder, creador del sitio web El fútbol desde Asia y uno de los máximos ilustrados en España del balompié asiático.

El resurgir del keniano que hizo historia en el Girona FC

La fría tarde del 13 de enero de 2016 quedará para siempre en la memoria de Michel Olunga, de todo Montilivi y de Kenia entera. En el estadio del Girona FC, las gradas terminaron por rugir “¡Olunga, Balón de Oro!”. Ese día, el joven keniano, el segundo del país africano en debutar en LaLiga Santander, se convirtió en el primer (y único) jugador albirrojo en marcar un triplete en la élite del fútbol español.

Pese a la gesta, el romance entre Olunga y Girona duró poco, apenas unos meses. Después de una trayectoria que le ha llevado con tan solo 27 años por Kenia, Suecia, España, China y Japón ha llegado a Qatar, donde ha encontrado una oportunidad para imprimir de nuevo su nombre en la historia. Ha marcado nueve de los once goles del Al Duhail SC en una competición de la que es, por el momento, el máximo goleador. El propio dijo Olunga en una entrevista en la televisión keniana K24: “Al final del día no importa cómo has empezado. Cómo acabas la carrera es lo que importa”.

La hegemonía surcoreana

Corea del Sur es el país cuyos clubes han levantado más veces la Champions asiática, en trece ocasiones en total, por delante de Japón y Arabia Saudí, con siete y cinco coronas respectivamente. Tal es su dominio que la única vez que coincidieron dos equipos de un mismo país en una final, en 1997 y 2002, fue en sendos duelos entre equipos surcoreanos, primero entre F. C. Pohang Steelers e Ilhwa Chunma y luego entre Suwon Samsung Bluewings FC y LG Cheetahs.

Entre los nombres propios del dominio de Corea del Sur destacan los de Lee Dong-Gook y Kwoun Sun Tae. El primero, retirado el año pasado, es uno de los máximos goleadores de la historia de la Champions asiática y toda una estrella en su país, donde está casado con Miss Corea 1997 y fue una de las estrellas del reality The Return of Superman, uno de los programas de televisión más populares, en el que padres famosos deben estar 48 horas semanales al cuidado de sus hijos sin la ayuda de sus esposas. El segundo, portero, aún en activo, ha ganado el trofeo tres veces con el Jeonbuk Hyundai Motors y los Kashima Antlers, las mismas que los equipos más laureados, el Al-Hilal saudí y el FC Pohang Steelers surcoreano.

Los primeros campeones israelíes

La primera edición del torneo data de 1967. Se llamaba Campeonato Asiático de Clubes y se disputó durante cuatro años. “Era un torneo con muy pocos participantes al principio. El fútbol estaba en un estado casi embrionario en casi todos los países asiáticos”, apunta Deuder. Japón, por ejemplo, profesionalizó el fútbol en la temporada 1992/1993. Las cuatro primeras ediciones tuvieron finalistas de un país cuyos clubes hoy pertenecen a la UEFA: Israel. El Hapoel de Tel Aviv fue el primer campeón asiático de clubes. “Solo jugó un partido en aquel torneo”, dice Deuder. “Quedo exento en octavos, en cuartos y en semifinales y solo disputó la final. La ganó 2-1 al Selangor de Malasia”, cuenta.

La segunda edición, en 1969, la ganó el Maccabi de Tel Aviv y ya en la tercera, en 1970, el Taj iraní, que ahora es el Esteghlal, uno de los grandes del fútbol de ese país, pudo vencer al Hapoel. En la cuarta copa, en 1971, el Maccabi volvió a coronarse campeón, con un detalle poco común: la final no se disputó. Esa fue la última temporada de Israel y de sus clubes en la Confederación Asiática.

El banco de los campesinos tailandeses que tocó el cielo (dos veces)

7.000 kilómetros al este, 25 años más tarde, se forjó una de las gestas más meteóricas del fútbol. En 1994, el Thai Farmers Bank FC, un club que había sido fundado en 1987, durante el auge de la economía del sudeste asiático, se hizo con la Champions de ese continente. Venció en la final al Omán Club “en una de las finales más under” que recuerda Deuder. Repetiría la hazaña en 1995 ante el Al Arabi catarí para convertirse en el primer campeón de la competición que lograba defender el título. El gol en aquella final lo marcó Netipong Sritong-In, uno de los máximos artilleros del conjunto tailandés, que después de colgar las botas en 1997 se convirtió en golfista profesional. El Thai Farmers Bank FC desapareció en 2000 debido a la gran crisis financiera asiática. En sus cinco apariciones en la Champions logró dos campeonatos y una tercera posición.

El bautizo de oro del capitán catarí

El único campeón de Qatar es el Al Sadd que desde 2019 dirige Xavi Hernández. El club más grande de ese país alzó la copa continental en 1989 y en 2011. Esta última la consiguió tras haber superado los cuartos de final gracias a una alineación indebida del Sepahan iraní. En la final, frente al Jeonbuk Motors, en Corea del Sur, a partido único, ganó a través de los penaltis. En la tanda pateó uno de los penaltis Hassan Al-Haiddos, de 21 años, que ahora es el capitán y uno de los máximos goleadores de la selección de Qatar que el próximo año disputará su primera Copa del Mundo.

El único campeón australiano

Nadie se explicaba, a medida que iban avanzando las fases en la Champions asiática de 2013/2014, cómo el Western Sidney australiano continuaba vivo en el torneo. El primer y único campeón de Australia, cuyos clubes participan en la competición desde 2007 fue tumbando gigante tras gigante en aquella inolvidable temporada. “Partían como víctimas propicias en octavos, en cuartos, en semifinales y en la final”, recuerda Deuder. Venció al Sanfrecce Hiroshima japonés, al galáctico Guangzhou Evergrande chino, al FC Seul surcoreano y al Al-Hilal saudí. “El partido de vuelta [la ida había quedado 1-0 en Sidney] es una de las mejores finales que he visto”, asegura Deuder. “Western Sidney encerrado en su área, dos o tres penaltis no pitados…” Una final épica que se disputó a 17 horas de avión de Sidney y que metió a Australia en los libros de la Champions asiática.

El derbi iraní, una de las rivalidades más grandes del continente

En los primeros diez partidos con mayor asistencia de aficionados en la historia de la Champions asiática aparece uno de estos dos nombres: Persepolis FC o Esteghlal. Los dos clubes grandes de Teherán comparten el Azadi Stadium, donde caben más de 80.000 espectadores. Persépolis es el equipo que ha ganado más ligas en Irán, pero no tiene ninguna Champions. Perdió las finales de 2018 y de 2020. Su gran rival es Esteghlal que ya ha conseguido dos trofeos continentales y que tiene ventaja en el historial entre ambos. “La ciudad se paraliza por completo cuando juegan entre ellos. El estadio se llena cuatro o cinco horas antes del comienzo del encuentro. Me encantaría poder vivir ese partido en persona”, dice Deuder.

Persepolis FC y Esteghlal ya han hecho los deberes y disputarán los octavos de final de la competición en septiembre, junto a otros seis equipos del oeste del continente que lograron la clasificación en abril. Ahora falta ver qué ocho equipos del este les acompañarán en las eliminatorias decisivas. Serán los ocho clubes que superen la fase de grupos que se disputará entre el 22 de junio y el 11 de julio. 60 partidos en tres semanas que podrán seguirse en directo y en exclusiva a través de LaLigaSportsTV. La OTT de LaLiga también emitirá el desenlace de la competición a la vuelta del verano.

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!