“Abogado, no trae pantalones”: anécdotas de la pandemia en México para despedir el 2020

Cuando se detectó el primer caso de covid-19 en México en febrero de 2020, pocos imaginaron que la pandemia por coronavirus se iba a prolongar por tantos meses. Las semanas de confinamiento y de campañas para prevenir contagios trajeron una carga emocional ligada a la tragedia de más de 100.000 muertos, pero también historias de valor de los trabajadores de salud que han trabajado arduamente

Para los escritores Julio Patán (Ciudad de México, 1968) y Alejandro Rosas (Ciudad de México, 1969), acostumbrados a retratar las historias más extravagantes en libros como México Bizarro, esta emergencia sanitaria mostró el verdadero rostro de gran parte de los mexicanos. “Este tipo de crisis o cambios tan fuertes potencian tus mejores y peores rasgos, y más a menudo los peores”, dice a Verne Julio Patán, coautor de Pandemia Bizarra (Planeta, 2020).

Tal como lo explica la Fundéu en este artículo, el término bizarro también sirve para definir cosas extravagantes, raras e insólitas. Justo como las anécdotas que recoge este ejemplar, publicado en diciembre de 2020 para despedir un año marcado por la distancia, el confinamiento y también por el humor. “ Hemos visto cosas que de otro modo no nos hubiéramos imaginado”, dice Alejandro Rosas a Verne, mediante una videollamada. “Ya nos estamos acostumbrando tanto a hacer reuniones por Zoom que nos va a parecer extraño cuando regresemos a una sala de juntas”, dice.

Las cómicas (y lamentables) sobre el teletrabajo

Quienes han podido trabajar desde casa, las videollamadas o conferencias remotas han llevado los centros de trabajo al hogar. Por eso no es de extrañarse que de vez en cuando se cuele un niño en una conferencia o haya descuidos tan vergonzosos como cómicos. “Abogado, no trae pantalones, está en una audiencia”, se oye decir a una jueza en una sesión de trabajo que fue compartida miles de veces en julio de este año. “Los escenarios ya no cambian, uno tiene que empezar a innovar”, dice Rosas.

Para ambos escritores, el confinamiento está definido por un soundtrack característico de este país. “Se compran colchones, ladridos de perro y el sonido de fondo de las conferencias de López-Gatell y López Obrador”, refiere Patán. “Por mi casa hay una construcción que parece estar construyendo la patria: no avanzan, pero eso sí, cómo hacen ruido”, comparte Rosas.

Políticos bizarros (y sin cubrebocas)

Aunque el uso de cubrebocas ha sido recomendado por las autoridades de salud a nivel global, gobernantes de América como Donald Trump, Jair Bolsonaro y el propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se niegan a usar este instrumento. “Una de las cosas que los distinguen, además de la tendencia al pensamiento mágico y el conspiracionismo, en otros casos es el voluntarismo: la idea de que tu voluntad puede cambiar todo”, dice Patán.

En la retahíla de excusas para no usar una mascarilla se han mostrado historias que rayan en lo excéntrico. Tal es el caso de las gotas de cítricos que recomendó la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y que, como contamos en Verne, no son avaladas por la comunidad médica para prevenir o curar la enfermedad causada por el coronavirus. O el foro finalmente cancelado en el Senado mexicano, donde se invitó al periodista Jaime Maussan, para hablar de una supuesta alternativa para la covid-19. “Esta pandemia cayó en un momento políticamente lamentable para el planeta”, reflexiona Patán.

A lo largo de 72 historias, Patán y Rosas hacen un recuento en Pandemia Bizarra de cómo el coronavirus ha trastocado la vida de los mexicanos, a veces con tintes cómicos, a veces no tanto. “Para mí una de las cosas más lamentables fue la teoría de que el virus no existía y que todo era un complot para sacarnos el famoso líquido de las rodillas”, dice Patán. “Desde los ovnis y las arañas caníbales, fueron un poco refrescantes para los momentos más tristes de este año”, dice Rosas.

La llegada de la vacuna a México, coinciden ambos autores, dará un nuevo giro a esta historia que seguramente traerá historias que darán risa, pero que también nos pondrán un poco a reflexionar sobre nuestro comportamiento en una crisis global que se ha extendido al 2021.

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