15 vajillas a buen precio para subir tu mesa de nivel (incluso cuando no tienes invitados) | ICON Design

Durante décadas, ha existido esa norma no escrita pero de estricto cumplimiento que obligaba a planificar la ropa de casa y la vajilla según su uso diario o para las visitas. Ahora, en cambio, sentarse a comer frente a una bonita vajilla ha llegado a ser tan relevante como el contenido del menú con el que homenajear, no solo a nuestros invitados, sino también a nosotros mismos cada día.

El arte de poner la mesa en tiempos modernos comienza con un set de platos resistentes y que generen una experiencia estética a la altura de la culinaria. Desde un apresurado desayuno entre semana, un picnic al aire libre o las largas sobremesas que aún podemos disfrutar en la terraza los fines de semana. La vajilla moderna ya no se limita a seis servicios de platos llanos, hondos y de postre. Ahora las reglas están para saltárselas con tazas que cumplen la función de copas de vino o cuencos con los que degustar una sopa fría al final de verano.

El color negro y las líneas abruptas inspiradas en el menaje prehistórico son lo más deseado este otoño. Los esmaltes tratados con técnicas preindustriales, sin torno ni moldes, y la célebre terracota amasada en los talleres portugueses también ganan posiciones. Por no hablar del influjo de la artesanía ancestral del Mediterráneo que exporta su oficio de esmaltado y cocción al mundo entero.

Seleccionamos, a continuación, algunas de las vajillas más buscadas en las que invertir la nueva temporada sin dejarnos el bolsillo en ello.

1. Mejor dos que una

Las vajillas que usamos a diario pueden resultar monótonas por la omnipresencia del blanco, su simpleza y el trajín rutinario. La firma Normann Copenhagen propone combinar dos de sus líneas más célebres, Obi y Junto, parar conseguir composiciones variadas cada día, tanto en forma como en tamaño.

El rosa pastel, el gris y el azul velado son los tonos protagonistas de Obi, la colección de cerámica diseñada por Simon Legald cuya silueta curvilínea transforma cada objeto en orgánico. Formada por cuencos y platos, se completa con una serie de tazas que incorporan un cinturón de silicona para facilitar su uso. A partir de 13 euros en su web.

Para la creación de Junto, Legald se inspiró en la tradición alfarera de nuestro país. En ella, cada pieza está modelada en terracota y conserva el color original de este material. Está compuesta por 14 piezas entre platos hondos, cuencos, boles y un juego de vinagreras y saleros. A partir de 16 euros en su web.

2. El negro es el nuevo negro

Hace tiempo que el negro dejó de estar vetado en la cocina. Si las malas desavenencias que tuvieron durante años se disiparon con la llegada de la grifería en negro mate y el mármol Marquina, estructuras más acogedoras como el modelo Lerthyttan de Ikea hicieron de las cocinas ‘total black’ una realidad para los amantes de este fondo de armario.

A la mesa, la fiebre por el color oscuro también se palpa este otoño. La firma danesa de decoración y textil Ferm Living acaba de lanzar Flow, una línea de platos en esmalte semimate para que la luz cale de forma irregular sobre su superficie. La vajilla se completa con jarras, tazas y botes para las especias.

A partir de 15 euros en su web.

3. Mestizaje a la mesa

Pernille Stoltz quiso acortar distancias entre sus dos mundos predilectos, la tranquila y rocosa isla de Bornholm en Dinamarca y el paisaje colorido y ruidoso de Nueva Delhi. De entre ellos surgió Madam Stolz, la firma de materiales nobles y líneas limpias que da un nuevo sentido a la artesanía tradicional de India.

De su extenso catálogo elaborado a mano –que ha ampliado su mapa con la cestería tejida en Marruecos–, los utensilios de cocina reciben especial atención. La pasta de gres, los bordes irregulares, los tintados abruptos y el efecto moteado, tan recurrente en la cerámica alemana de los años sesenta, son gestos que se transfieren cada temporada. Su colección Oval incluye platos, cuencos y tazas sin asas (los nuevos vasos en el universo nórdico) y en colores tan 2020 como el rosa empolvado, turquesa o hueso.

Disponible a partir de 15,95 euros (el plano llano) en Lessoeurs.

4. La vajilla de nuestra infancia

Tan ligera como el papel de seda que se usaba para envolver naranjas. Con esta descripción presenta Bitossi Home la colección Bel Paese, un cúmulo de piezas que narra con dulzura nuestro pasado a la mesa. Diseñada por el francés Sam Baron, director creativo de Fabrica desde 2006 y célebre por sus diseños etéreos en vidrio y cerámica, interpreta ahora la geometría desde los recuerdos de su infancia.

Por su cerámica esmaltada se pasean peces de colores, letreros de antiguas conservas, estrellas y cabezas de caballos. En ella, multitud de frutas salidas una máquina tragaperras son el eje estético de sus patrones en cuadrícula. Cada plato de porcelana se remata con bordes o detalles dorados que impiden su uso en microondas.

A partir de 16 euros en su web.

5. Adiós al plato redondo

Puede que su faceta minimalista y austera juegue al despiste, pero Broste Copenhagen lleva anclada en la belleza innata del diseño escandinavo durante mucho tiempo. Desde 1955, la firma fundada en la ciudad que le da nombre, exporta al mundo entero su forma sencilla de entender cada objeto que decora y funciona en diferentes estancias de la casa.

En la cocina, los colores estridentes y estampados pasan a un segundo plano para dejar pleno protagonismo a la porcelana de tonos neutros y terracotas, reconocible por sus formas revolucionarias. Es el caso de Eli, su última colección O/I para la mesa, donde los platos llanos se sustituyen por piezas rectangulares y los cuencos y boles adquieren la función de recipiente único para los alimentos líquidos. Cada pieza está cocida en gres y está disponible en colores tierra, negro, gris y blanco.

Plato rectangular por 18,78 euros en Nordic Nest.

6. La portuguesa más ‘arty’

Fundada en Olhão, un puerto pesquero de la costa de Portugal, tomó su nombre del inusual estilo cubista que lucen algunos edificios de su casco antiguo. David Pimentel y Darren Williams conocieron esta pequeña población de Algarve durante un año sabático y, desde entonces, residen y trabajan allí al frente de la firma de artesanía conocida como Casa Cubista.

Parte de su catálogo integra productos tradicionales de la zona, desarrollando su diseño propio en los talleres de locales. Sus vajillas son –como cabe esperar– un lienzo en blanco para su vocación artística, asentada en los veranos que Darren solía pasar en una colonia hippie de Inglaterra. La colección Salpico desvela el gusto de este dúo por crear piezas tan artesanales como de tendencia. En este caso, aplican pequeñas motas de pintura sobre la superficie de cerámica ya esmaltada, para crear ese efecto de salpicadura de plena actualidad.

Disponible en dos acabados a partir de 21 euros en Trouva.

7. Parece madera, pero es resina

Dinamarca es la denominación de origen más prolífica en cuestión de menaje para la cocina. En este competitivo mercado, la firma House Doctor ha sabido trasladar el diseño escandinavo a la mesa añadiendo una atmósfera bohemia que invita a alargar el postre con solo mirar sus objetos.

El tacto es otro de los sentidos que busca estimular la firma asentada en Ikast. Un ejemplo es la textura de madera que emula su línea Serveur, fabricada en resina de estireno y tintada en dorado o negro. Este material resistente y ligero permite llevarlo de picnic sin miedo a los posibles impactos.

El set de cuatro platos cuesta 22 euros en Nordic Nest.

8. Un menú por el Mediterráneo

Mogador, Ourika, Almería, Gibraltar… Los viajes de Amandine Furhmann y Mériadek Caraës por la costa mediterránea inspiran el universo de Datcha Paris, su estudio de diseño que transforma la añoranza por el salitre en objetos funcionales y bellos para el hogar. Elaborados a mano, buscan preservar las tradiciones y técnicas en peligro de extinción colaborando con artesanos de la zona que dan a conocer en su web.

Cada colección esconde una historia, y la bautizada con el nombre de Cadaqués (en la imagen) tiene acento español. Esta vajilla de terracota vidriada se calcina en Cataluña y al estar esmaltada a mano, tanto su tamaño como las gotas que que se superponen pueden variar en cada pieza. Es apta para su uso en el lavavajillas.

El cuenco individual cuesta 23 euros en su web.

9. Menaje prehistórico

Ese primitivismo formal que tanto seduce a la decoración de hoy en día, tiene un fiel representante a la mesa con Valley, la colección de piezas casi escultóricas que firma Muubs para este otoño. La marca de muebles y objetos decorativos danesa que tiene el uso de materiales naturales como estandarte, incorpora en esta vajilla una superficie táctil con la que experimentar sensorialmente cada vez que te sientes a comer.

Para conseguir esa apariencia áspera que recuerda a los enseres prehistóricos, Muubs recurre a las piedras de río, manteniendo intacta su textura rocosa. Cada elemento está pulido en la superficie, mientras que el resto se deja sin tratar y con el borde al desnudo. La colección está formada por platos de diversos tamaños, tazas, un mortero, especieros y un enfriador de botellas.

A partir de 24 euros en su web.

10. El degradado ‘setentón’

El efecto degradé que conquistó a las cocinas de nuestros padres parece ser el punto de partida de Ceramic 70’s, la colección de HK Living para poner con estilo una mesa contemporánea. Esta extensa colección que incluye platos llanos, hondos, cuencos y tazas, posee un glaseado único que solo se consigue al trabajar la cerámica a mano.

Cada pieza está elaborada en porcelana de tintes y tamaños muy diferentes, y que van en aumento cada temporada. Sin duda, la línea más codiciada de la firma holandesa que suele agotarse en apenas unos días. A pesar de su apariencia rústica es apta para el uso en microondas y lavavajillas.

Disponible en Trouva a partir de 24,90 euros (set de dos platos).

11. El deterioro puede ser bello

El crackelado se resiste a abandonarnos. Patrones novedosos, como el que firma la artista Dasha Ptitsami desde su estudio de Kiev, llevan al efecto que emula el deterioro y las grietas a una nueva dimensión para las vajillas de diario.

Creado para la firma ucraniana Creating Comfort Lab, este diseño en gres suma a su diseño moderno y sobrio una pátina expresiva en la superficie. Permanece sin esmaltar y transfiere en el acabado esa apariencia tosca de la terracota adquirida por su exposición al sol. Se aconseja lavar cada pieza a mano para no alterar su color natural.

Desde 33,95 euros en su web.

12. Relieve en blanco

La clásica vajilla blanca renovada por completo. La ceramista Emma Cerasulo que divide su tiempo entre Gran Bretaña e Italia y tiene plaza fija en Liberty London con sus colecciones esmaltadas, muestra en White Potts su particular visión de la tradicional porcelana. Cada pieza que pasa por sus manos es un homenaje a la región del sudeste italiano que habita. En Puglia se encuentra también su estudio–taller en el que colaboran alfareros locales durante el esmaltado.

White Spotts mantiene la elegancia rústica de antaño añadiendo un relieve único, basado en la textura moteada de los bordes en el mismo blanco. Esta colección está formada por platos de diferentes tamaños y una pequeña jarra para el vino.

Disponible a partir de 50 euros (el plato de postre) en su web.

13. Sin torno ni moldes

La firma de Maialen A.C. (San Sebastián, 1986) que ha conquistado a los amantes de la cerámica de autor con sus diminutos cuencos Simone también nos seduce sobre llano. Al igual que estos recipientes aristados que recuerdan a la cáscara de un huevo, cada elemento de las vajillas de Branqueta poseen un brillo único por su factura artesanal. Sobre ellas se puede degustar los desayunos del Hotel Miró (Bilbao) o las creaciones del restaurante MIGA de A Coruña.

Al igual que en todo su catálogo, cada pieza de la colección Maiaia (en la imagen) se elabora una a una manualmente, sin torno ni moldes. El barro negro esmaltado que la forma permite su uso en microondas y lavavajillas.

Vajilla para dos comensales a partir de 79 euros en su web.

14. Con efecto acuarela

El matrimonio formado por Rolf y Mette Hay ha transformado la manera de entender la cotidianidad en el hogar. Con su ansiado desembarco en EE. UU. a principios de 2019 y tras haber conquistado Europa y Asia en el camino –desde aquí reclamamos una tienda física en España– no se concibe una casa moderna sin algún objeto de la marca danesa entre sus posesiones.

Una de sus grandes bazas de Hay es el menaje para la cocina, con un catálogo de vajillas poco usuales y con artísticos esmaltes. La colección Swirl confeccionada en terracota, cuenta con un acabado único en acuarela, ya que al pintarse a mano no hay dos patrones iguales.

A partir de 99 euros en Nordic Think.

15. Un desayuno en la costa bretona

Creada en 1990, la firma parisina Astier de Villatte abanderó ese romanticismo bohemio del que nos encaprichamos a finales del siglo XX. Si sus muebles rescatados de un mercado de pulgas hicieron furor entre los devotos del encanto burgués, sus piezas de porcelana soportan mejor el paso del tiempo y se adaptan a los nuevos hogares.

En su tienda de rue Saint–Honoré podemos encontrar colecciones como Tricolore, una vajilla para diario fabricada con técnicas de la era preindustrial. Cada pieza se elabora en barro con doble cocción y se tinta con un esmalte que requiere un mes de secado. Formada por platos llanos, hondos y de postre, saucers para el pan y tazas de diferentes tamaños, destaca por las líneas en rojo y azul que lo bordean, y que nos trasladan a un viaje en barco por la costa bretona.

El plato llano está disponible en Liberty London a partir de 110 euros.

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