15 escándalos televisivos que han marcado la década | ICON

Con el 2020 recién estrenado, repasamos los momentos más polémicos, escandalosos, molestos o disparatados que nos ha deparado la última década televisiva. 10 años caracterizados por una constante retroalimentación entre la pequeña pantalla y las redes sociales que nos ha obligado a reflexionar acerca de los límites del humor y la libertad de expresión.

El fin de ‘Pasapalabra’ (Telecinco, 2019)

Ni el final de Perdidos provocó tanta desolación como la emisión del último rosco de Pasapalabra. El martes 1 de octubre, 2.196.000 espectadores asistieron a la última entrega de un espacio que decía adiós no por falta de audiencia —era líder holgado de su franja—, sino por una resolución judicial que daba la razón a la productora británica ITV Global Entertainment, propietaria del formato original, e impedía a Telecinco «reanudar en el futuro la emisión, edición, producción, reproducción, comunicación pública, distribución, transformación y toda y cualquier otra forma de explotación, por sí o a través de terceros, del programa». A pesar de que era un final anunciado, Christian Gálvez se despidió con un “Nos vemos en el próximo programa” que encendió una llamita de esperanza. Sin embargo, cuando al día siguiente los espectadores se congregaron ante la televisión en la franja del programa lo que se encontraron fue un Sálvame alargado que ocupaba el horario del concurso cancelado. Para su audiencia era difícil de entender que uno de los pocos programas blancos de Telecinco se hubiese ido al garete, pero la decisión del Tribunal Supremo era tajante y tras 19 años de emisión y 3.292 programas, Pasapalabra decía adiós para siempre.

La entrevista a la madre de ‘El Cuco’ (Telecinco, 2011)

En 2011 cambió para siempre la manera en la que los espectadores se relacionaban con la televisión. Si antes de esa fecha el desdén hacia un programa se manifestaba con un simple cambio de canal, la noche del 29 de octubre mostró un nuevo camino a seguir. ¿La causa? La entrevista de Jordi González en La Noria a Rosalía García, madre de Francisco Javier García, El Cuco, condenado a dos años y 11 meses de internamiento por encubrir a Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo en 2009.

Tras la emisión de un programa que había sido objeto previo de polémica por la pertinencia de lucrar a alguien vinculado con un delito —se hablaba de que la mujer percibiría 10.000 euros por la entrevista—, el periodista Pablo Herreros publicó un texto titulado Estas son las marcas que patrocinaron a la madre de un criminal, en el que desgranaba el listado de anunciantes del espacio y lo acompañaba de una petición de firmas en Actuable, hoy Change.org. La bola echó a rodar y sus consecuencias pillaron desprevenidos a todos, sobre todo al grupo Mediaset.

La fuga de anunciantes fue paulatina, pero implacable y llegó a provocar que el espacio se emitiese sin publicidad, ya que ninguna marca quería verse asociada a la polémica. La cadena trató de mantener a flote uno de sus productos de referencia, claro dominador de las noches de los sábados durante una década, pero la presión fue insostenible. Las acciones de Telecinco perdieron un 25% de su valor en Bolsa y el grupo audiovisual se vio obligado a ceder. El programa fue cancelado y sustituido por El Gran Debate, una versión rebajada de La Noria que no encontró su público y acabó desapareciendo de la parrilla. Las redes sociales se habían convertido en una herramienta popular que las cadenas no volverían a menospreciar.

‘Operación Palace’: el golpe de Estado del Follonero (La Sexta, 2014)

Nuestra Guerra de los Mundos tuvo lugar un 23 de febrero de 2014. Si el programa de Orson Welles había provocado que millones de americanos creyesen que el planeta estaba siendo objeto de una invasión alienígena, durante la emisión del programa de Évole, Operación Palace, miles de espectadores españoles observaron atónitos cómo se desmontaban todas sus creencias sobre la transición española.

Este falso documental daba a entender que aquella tarde del 23 de febrero de 1981 que todos creíamos conocer al dedillo habría sido realmente una mera pantomima orquestada por el CESID, la Casa del Rey, los líderes más respetados de la transición y el director José Luis Garci, responsable final de las imágenes que millones de españoles tenemos incrustadas en la memoria histórica. La veracidad del asunto se sustentaba en las declaraciones de protagonistas de aquella jornada histórica como Joaquín Leguina, Iñaki Anasagasti, Fernando Ónega e Iñaki Gabilondo. La orquestación de este falso documental fue tan precisa que gran parte de la audiencia se lanzó a las redes sociales a clamar contra aquella revelación de alcance insospechado. “Ojalá lo que dicen en el documental no lo hubiésemos leído antes en investigaciones serias. Pero sí…Ale, a espabilar que nos toman el pelo”, escribía Beatriz Talegón para solaz de los espectadores que no habían picado. “Me la han colado. Aún creía en algunos profesionales», añadía taciturna la política en el siguiente tuit.

El curso de maquillaje para niñas en la televisión gallega (TVG, 2019)

En mayo de 2019, los espectadores de TVG se encontraron con un contenido difícil de justificar en una televisión pública: un curso de maquillaje orientado a niñas. En plena época de las comuniones, el matinal A Revista llevó a plató a una experta en imagen para proporcionar trucos de belleza, pero contra todo pronóstico no iban orientados a las invitadas adultas sino a la principal protagonista del día. «Algo sencillo, con poca elaboración, solo para realzar la belleza de las niñas», decía la maquilladora Marcela Díaz mientras cubría con brillo y colorete las facciones infantiles de la pequeña Claudia Vasallo, actriz de Fariña.

La pieza no pasó desapercibida y decenas de espectadores, entre ellos la cantautora gallega Sés, mostraron su repulsa en las redes sociales: «TVG enseñando a maquillar niñas… Sexualización, machismo, frivolidad y exposición irresponsabilísima de la infancia. Completamente delictivo.” escribió en su cuenta de Instagram.

Cuando Forocoches troleó a ‘Got Talent’ (Telecinco, 2017)

«Tenemos el país que nos merecemos», escribía un enfadadísimo Risto Mejide en su cuenta de Twitter tras la victoria de Antonio El Tekila en la final de la segunda edición de Got Talent. Lo que indignaba al publicista reconvertido en jurado era que el resultado final del concurso no había sido responsabilidad de los espectadores sino de Forocoches. Los 824.782 miembros del portal quisieron animar la noche votando masivamente al más extravagante de los finalistas

El Tekila, un bailarín talludito que habría hecho las delicias de John Waters con su look a medio camino entre Grease y El milagro de P. Tinto, realizó una singular danza acrobática que le convirtió en estrella absoluta de una final a la que —por mucho que Risto quisiese ignorar— había llegado con la complicidad de un jurado que utiliza a determinados personajes para atraer a la audiencia para después desecharlos en el momento final. Pero esta vez la jugada salió mal y el que debería haber sido un mero comparsa se llevó los 25.000 euros y el coche. «No quiero aplaudir esa payasada, sea quien sea que lo haya votado», exclamaba un abatido Mejide mientras abandonaba el plató ante un Tekila que desconocía lo que había sucedido. Días después, el ganador reconocía a EL PAÍS que tal vez su victoria había sido injusta: «Sinceramente había gente que se lo merecía más, había gente con números muy preparados y debería haber otros ganadores”.

No era la primera vez que el portal realizaba una acción de este tipo. En 2016, los usuarios de Forocoches enviaron pizzas a la sede del PSOE en Ferraz y este año, tras la derrota del PP en las elecciones de abril, una banda de mariachis a la sede de Génova. Tampoco era la primera en la que habían pretendido trolear un concurso, en 2010 habían llevado a John Cobra a las puertas de Eurovisión, y en 2009 convirtieron a Curri Valenzuela en la presentadora más sexi para la revista FHM.

El supuesto abuso sexual que hace temblar los cimientos de ‘Gran Hermano’

El episodio más controvertido de las 19 ediciones de Gran Hermano tuvo lugar en la madrugada del 3 de noviembre de 2017. Lo único que se supo aquella noche es que José María, uno de los concursantes, había sido expulsado disciplinariamente. Lo que trascendió después sigue dando que hablar. José María había sido apartado fulminantemente del concurso tras detectarse que supuestamente había mantenido relaciones sexuales con Carlota, su pareja en la casa, sin el consentimiento de esta. Conscientes de la gravedad de un suceso inédito en más de 20 años de emisiones, el programa aconsejó a Carlota que abandonase la casa y denunció el suceso a la Guardia Civil. La propia Carlota lo haría también días después.

Recientemente, y tal como cuenta El Confidencial, se ha descubierto que el programa grabó a la concursante no solo mientras se producía la supuesta agresión, sino también cuando se lo comunicaban. Las imágenes fueron mostradas horas después a una Carlota desprevenida que se descomponía según iba avanzando el vídeo. «Por favor, para ya Súper, por favor», repetía abatida mientras El Súper la conminaba a ver la grabación hasta el final: «Lo paramos cuando quieras, Carlota. Creemos que tienes que verlo, pero como tú quieras». Y cuando, plenamente consciente de la gravedad del asunto, sugirió que quería hablar de ello con sus amigos, la respuesta fue tajante: «Carlota, este tema, por José María y por ti, por el bien de ambos, no debe salir de aquí».

La falta de una respuesta rápida a los sucesos de aquella noche y la ausencia de tacto del programa con la concursante han coleado desde entonces y cada novedad al respecto provoca un daño letal en la imagen de un concurso que tantas horas de gloria y puntos de audiencia ha proporcionado a Telecinco. Poco después de que se hiciesen públicas las imágenes de Carlota viendo el vídeo, varios anunciantes retiraron la publicidad de GH Vip 7. Para frenar la sangría, la cadena anunció en un comunicado que a partir de ahora estará prevenida para “abordar posibles situaciones de vulneración de derechos” y comunicó que este año daría descanso al formato y emitiría en su lugar Supervivientes. El caso sigue pendiente de juicio.

Las orgías de ‘Física o Química’ (#0, 2019)

«Los fines de semana alquilábamos una casa en Segovia y Javi Calvo se disfrazaba de botones y nos escribía historias de miedo. Luego follábamos todos con todos y nadie se enfadaba. Había mucha empatía”, así describía la actriz de Física o Química Úrsula Corberó en 2016 lo bien que se lo pasaba el elenco de la serie detrás de las cámaras. Como era de esperar, esas palabras publicadas en la web de Asige se extendieron por la red como un gas nervioso y provocaron que la propia actriz se viese obligada a matizar el contenido de su entrevista. También salieron a desmentirlo sus compañeros de serie, con Angy Fernández, Andrea Duro y Javi Calvo a la cabeza. Todos negaron que realmente hubiese tanta “empatía” entre ellos y Calvo matizó: «¡Todos con todos, pero no a la vez!». El orden ante todo.

Pero el interés de los fans hizo rodar la historia durante años y ha sido una pregunta recurrente en cada entrevista que se les han hecho. La última, y probablemente no definitiva, tuvo lugar en La Resistencia donde volvieron a negarlo para desilusión del presentador, David Broncano.

‘Entre todos’, “el programa de los españoles pobres” (RTVE, 2013)

«Cuando pasan unas cosas como esas, o se denuncian o se calla una para el resto de su vida”, así contestaba Toñi Moreno a Marisol, una joven que acababa de confesarle que su pareja la había maltratado. Tras el incendio causado por sus palabras, la presentadora se retractó y pidió disculpas. Para TVE fue suficiente, para el PSOE que pidió la cancelación del programa, no.

Pero esta no fue la única polémica de un programa que tuvo que lidiar desde su inicio con la acusación de ser un plagio del espacio Tiene arreglo, de Canal Sur, presentado también por Moreno. El Consejo General del Trabajo Social exigió a TVE su retirada por considerar inadmisible que «la televisión pública estatal vulnere de una forma tan evidente la dignidad de las personas, mediante un periodismo de lo más amarillo y rancio que llama al llanto y potencia la lástima hacia la persona necesitada». La Asociación de directoras y gerentes de servicios sociales pidió a la Fiscalía de Menores que cesase la utilización de niños en el programa.

La polémica trascendió fronteras y el periódico francés Le Figaro le dedicó un demoledor artículo titulado En España, los pobres tienen su programa de televisión, en el que ni el espacio ni la realidad social española salían muy bien parados.

La sucesión de controversias, el elevado coste de cada programa —30.000 euros— y el discreto 8% de audiencia que cosechaba acabaron provocando la cancelación del espacio.

Manel Navarro y el gallo que no cesa (TVE, 2017)

A pesar de que tanto la atención que despierta como sus audiencias están muy lejos de los buenos tiempos, no hay un año en el que Eurovisión no acabe acumulando titulares, aunque no necesariamente positivos. Para evitar troleos como el de Forocoches que llevó al colérico John Cobra a las puertas de la final o el de los espectadores hartos de años de malos resultados que eligieron a Chikilicuatre por encima de la muy aceptable La Revolución sexual de La Casa azul, en 2018 TVE decidió cambiar el sistema de elección. Y, spoiler, salió mal. El paso de Manel Navarro por Eurovisión estuvo marcado por las dudas que provocó su elección en una gala plagada de fallos técnicos y abucheos del público, que terminó con un corte de mangas del cantante y una agresión al jurado Xavi Martínez. Empezó mal y terminó peor, con un botín paupérrimo —cinco puntos— la última posición y un hiperviralizado gallo que se convirtió en lo único que ha quedado en la memoria de una actuación para el olvido.

Silvia Charro y Simón Pérez dan el campanazo con las hipotecas de tipo fijo (‘Periodista Digital’, 2017)

En diciembre de 2017, con los resúmenes de los mejores momentos televisivos del año casi cerrados, Silvia Charro y Simón Pérez obligaron a rehacer todas las listas. Es poco habitual que dos economistas se cuelen en este tipo de rankings, pero tampoco es muy habitual la energía con la que ambos profesionales desgranaron a los espectadores las bondades de las hipotecas de tipo fijo. El vídeo, emitido por Periodista Digital, se convirtió en la sensación de fin de año y fueron muchos los que pidieron que algún canal les contratase para presentar las campanadas, aunque ellos prefirieron dar el campanazo y unos meses después anunciaron su paso al cine porno en compañía de la nueva gran luminaria del erotismo patrio: El Niño Polla, una combinación más segura que el tipo fijo. Aunque, como en el caso de las hipotecas, también había letra pequeña. Al final, el prometedor adelanto no era más que el avance de una entrevista que el actor porno les había hecho a los economistas.

Cuando Dani Mateo se sonó los mocos con la bandera de España (La Sexta, 2018)

Con el debate sobre los límites del humor como telón de fondo, un sketch de El intermedio provocó el mayor terremoto mediático del pasado año. En él, el cómico Dani Mateo parodiaba un anuncio de un antigripal que terminaba con el propio presentador sonándose los mocos con la bandera de España, y lo que sucedió a continuación no les sorprenderá.

La reacción furibunda de algunos espectadores fue inmediata, pero esta vez lo que generalmente se difumina cuando el tema de turno abandona los titulares, acabó llevándose por delante contratos publicitarios del programa y también del propio humorista. “Muchos me pueden acusar de ingenuo, pero no supe prever la dimensión», se lamentaba en el programa de la SER Dani Mateo, que llegó a recibir amenazas y sufrió la cancelación de actuaciones contratadas.

Para tratar de parar la debacle El Intermedio pidió disculpas: «No hubo intencionalidad política ni ningún posicionamiento editorial detrás, era simplemente humor», declaró José Miguel Monzón, alias El Gran Wyoming. Sus palabras no sirvieron de mucho y Mateo se vio imputado por un delito de ofensas a los símbolos tras ser denunciado por Alternativa Sindical de Policía.

Incluso la Guardia Civil le reprochó su actitud: «No respetar la bandera no es humor, es ofender gratuitamente a los que la sienten con orgullo». Pero no todo fueron collejas, algunos rostros conocidos como Juan Diego Botto, Alberto Garzón o Íñigo Errejón le mostraron su apoyo. «Ultraje a España es que seamos el país de la UE con más trabajadores pobres. Puede no gustarnos la broma, pero esta deriva de convertir humor y arte en delito es muy peligrosa y un retroceso a la Edad Media», escribió el ahora líder de Más España en su cuenta de Twitter.

La crisis del ébola y de la ética (Televisión Castilla-La Mancha, 2014)

En plena crisis del ébola y antes de que Teresa Romero, única infectada por el virus en España, recibiese el alta, la televisión autonómica de Castilla-La Mancha trató el tema de una manera sui generis. Durante la tertulia informativa No nos moverán, la presentadora —y subdirectora de informativos— Yolanda Guirado, mirando a cámara y con una imagen del virus de fondo, se tocaba la cara antes de quitarse unos guantes azules —emulando el momento en el que presuntamente Romero se habría contagiado involuntariamente— mientras decía: «¿Un simple gesto o un error? Hasta los más grandes, hasta los más valientes, cometen fallos”.

La condena desde el resto de los medios y las quejas de los espectadores no se hicieron esperar e incluso el Comité de Empresa de Castilla-La Mancha Televisión criticó la frivolidad con la que se trató el caso y acusó a la cadena de censurar información sobre la crisis. No fueron los únicos que interpelaron directamente al ente, el actual presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, pidió al director de la autonómica Nacho Villa que se disculpase, pero la respuesta de la cadena fue muy distinta. En lugar de disculpare acusó a sus detractores de partidismo y amenazó con emprender acciones legales.

Cuando Mariló Montero puso en duda la capacidad de Anne Igartiburu como presentadora (‘Las mañanas de la 1’, TVE)

Ante el inminente estreno del nuevo programa de TVE, +Gente, Mariló Montero invitó a su presentadora Anne Igartiburu a visitar el plató de Las mañanas de la 1, pero la entrevista se pareció más a un ajuste de cuentas que a la esperable cuota promocional de la cadena.

La charla, que se convirtió en un cruce de golpes en el que Montero soltaba los ganchos más poderosos, empezó con la presentadora cuestionando la capacidad de su compañera para hacerse cargo de su nueva empresa: «¿No te da miedo? Después de estar 15 años diciendo ‘paso a vídeo’, ‘paso a vídeo’. ¿Te ves oxidada?». Montero siguió con la afirmación de que Igartiburu había pedido un programa en horario de máxima audiencia y llegó a su momento más álgido cuando cuestionó burlona la idoneidad de colaboradores como Carmen Lomana: “¿Hará sección de cultura? ¿Qué es cultura para Carmen Lomana?”. Con Igartiburu en la lona lanzó el último crochet: “Parece que estás enfadada, Anne, hija, que estás hablando conmigo, te veo como con tensión”. Y es que la expresión de Igartiburu dejaba claro que habría preferido volver a subir los 241 escalones que llevan a San Juan de Gaztelugatxe antes que aguantar un minuto más en el plató de Mariló.

Horas después, ya al frente de su programa, Igartiburu hizo una referencia velada a lo vivido en el matinal. “Creo que nos ha salido bien el programa, ¿no, chicos? Yo estoy agotada, ¡qué horror el primer día! Yo no sabía ni por dónde salir ni por dónde entrar… porque dar paso a vídeo no es lo mismo que tener a famosos en directo”. Al día siguiente Mariló se disculpó, pero la tensión entre ambas y ese “¿te ves oxidada?” ya habían pasado a formar parte de nuestro acervo televisivo.

Cuando Fran Rivera dijo: «Los hombres no somos capaces de tener un vídeo así [de contenido sexual] y no enseñarlo» (Antena 3, 2019)

Que casos tan espeluznantes como el suicidio de una trabajadora tras la difusión en su entorno laboral de un vídeo sexual sean tratados en tertulias televisivas lleva a situaciones tan esperpénticas como la vivida en el plató de Espejo Público. A raíz del caso Iveco, Fran Rivera, colaborador habitual del programa, soltó una frase que estalló ante la presentadora Susanna Griso como una bomba de racimo: «Los hombres no somos capaces de tener un vídeo así y no enseñarlo». Según el torero y habitual de la prensa del corazón, “los hombres” no pueden sustraerse de compartir un material privado sin el permiso de su protagonista. Un límite que el diestro sí parece tener claro cuando la vida que se ve expuesta es la suya.

Como era de esperar, sus declaraciones se convirtieron en el tema del día y fueron muchos los que afearon sus palabras: “Habla por ti” y “No todos los hombres somos iguales”, fueron los comentarios más repetidos. Personajes públicos, como el actor Carlos Bardem, también se sumaron a la reprobación: “Fran Rivera es la demostración de que ser un machote no tiene nada que ver con ser un hombre, uno de verdad”.

‘El Hormiguero’, una polémica detrás de otra desde 2006 (Antena 3)

Mientras los espectadores de First Dates beben chupitos cada vez que alguien pronuncia la palabra “prototipo”, los del cancelado Hora Punta, de Cárdenas, y los de El Hormiguero contabilizan los comentarios machistas o fuera de tono de sus presentadores. Si también bebiesen chupitos tendríamos un problema de salud nacional.

Con Cárdenas fuera de juego todo el espectro de la controversia ha quedado cubierto por Pablo Motos. La última polémica vino de la mano de la entrevista que Motos realizó a Santiago Abascal durante la campaña electoral. Para muchos, este encuentro fue un contenido normal dedicado al líder de un partido con representación parlamentaria, pero para muchos más fue blanquear la extrema derecha. Esta fue la última de una interminable lista de controversias que incluye comentarios machistas a las protagonistas de Las chicas del cable, a la cantante Anastacia, a la que besó en el cuello, o a la medalla de Oro de halterofilia Lydia Valentín, a quién espetó un muy criticado: “Llevar una vida tan dura no te da tiempo a enamorarte de un tío”, observación que no suele realizar a los deportistas de élite masculinos.

El del machismo no fue el único jardín transitado por Motos, también tuvo comentarios poco afortunados respecto al físico de Ed Sheeran y la altura de Peter Dinklage (Tyrion Lannister en Juego de Tronos): “Dices que estás muy agradecido a George R. R. Martin [creador de los libros que inspiraron la serie] porque ha humanizado a los enanos en la ficción. Siempre os ponen como duendes o como elfos, personajes que no son reales, pero, sin embargo esta vez sí y es algo que agradeces”, observó Motos ante el desconcertado actor. “Sí, los enanos son reales. Toca”, respondió Dinklage para solaz de unos espectadores que querrían replicar cada frase de Motos.

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