10 vajillas que no son la típica de Ikea para recibir en casa con estilo (y por poco dinero) | ICON Design

Durante 2019, la cerámica española ha dado grandes hitos para la posteridad. Ya sea por su denominación de origen, como la de Talavera de la Reina (Toledo) incorporándose a la exclusiva lista de la Unesco como Patrimonio Cultural. O bien albergando platos con estrella Michelin como los de Isabel Companys o en el caso de la Cartuja de Sevilla, sirviendo de pulmón creativo para jóvenes artistas como Isaac Piñeiro.

Además de cosechar galardones y proezas, este arte milenario de fabricar objetos de barro, loza y porcelana sigue siendo un elemento esencial para el transcurso de lo humano y lo cotidiano. Desde ese plato con mensaje que acompaña a la tostada por las mañanas, el bol de cereales del fin de semana o esos pequeños platos de postre en los que dilatar una velada.

Elegir una vajilla es casi el primer acto que acompaña al menaje de una cocina, y que precisa de una decisión cuanto antes. Aunque es importante concretar el uso que va a tener, lo suyo es poder disfrutar de platos y enseres de cocina tan bonitos como resistentes, que permitan calentarlos en el microondas o limpiarlos a máquina sin alterar su esmalte. Sobre tendencias, lo arty y lo austero vienen pisando fuerte. Sin olvidar las pequeñas obras de arte que nos deparan las mentes más creativas.

Diseño para uso diario

Inyecta un poco de tendencia a la vajilla de uso diario con la propuesta multiforme de Sporaadisck. Diseñada para Ikea por Henrik Preutz, uno de los inquietos creativos que secunda la firma sueca desde 2003, se impregna de cian mezclando dos tipos de estampados, las motitas y la cuadrícula.

Una de esas vajillas de suave esmalte, distendidas y prácticas, que pueden usarse también como bandeja de servir. La ausencia de elementos hondos se suple con los divertidos cuencos en porcelana con feldespato, muy resistentes a los concurridos desayunos en familia.

Posee un diseño inteligente que permite guardar las piezas más pequeñas dentro de las grandes y así optimizar el espacio de almacenaje. Además, es apta para microondas y lavavajillas. Su precio, 2,5 euros cada plato, y 2,50 los cuencos.

Pastelona y muy ‘instagrameable’

La hegemonía de los colores pastel llega también al menaje del hogar con el conjunto de platos y tazas Warota. La Redoute Interieurs firma esta sencilla manera de entender los utensilios cotidianos, disponible en beige–rosa y en azul. Su diseño tan sobrio como inocente será perfecto para amenizar las mañanas más perezosas, integrándose con facilidad en cualquier tipo de cocina.

Sus piezas resistentes y vivas (platos llanos, boles, una jarra de leche y vasos multiusos) destacan por su tinte en contraste con base de gres mate. Los platos se venden en lotes de cuatro piezas por 21,99 euros y la jarra junto al azucarero por 10,99 euros, que puede también ejercer de florero o taza.

La de la abuela ‘cool’

Galicia es sede de una de las cerámicas españolas con mayor proyección fuera de nuestras fronteras, Sargadelos. Sus motivos abstractos y geométricos tomados del Románico y del Barroco de la zona –y con cierto regusto sixties– han dado la vuelta al mundo, conquistando los hogares con su relajada manera de entender nuestra artesanía.

La vajilla Estrela debe su nombre a la interpretación del cuerpo celeste en su clásico tinte azulado, como símbolo de los 55 objetos que la forman. El discurso formal de la alfarería tradicional inspira las siluetas de sus platos llanos, hondos y de postre que incluyen, además, fuentes, ensaladeras, una salsera y una sopera como accesorios de servir. Que su delicadeza no te confunda: todas sus piezas pueden lavarse en el lavavajillas. Vajilla completa por 937 euros en El Corte Inglés.

El degradado más hipster

La técnica shibori y los juegos en degradé son una de las tendencias clave para poner al día el menaje de nuestra cocina. Así lo ejemplifica la colección Herringbone, el último lanzamiento de Vitra en colaboración con el estudio creativo Raw Edges. Desde su base en Londres han creado una carta de colores glaseados vertidos con delicadeza sobre multitud de jarrones, platos y enseres.

Cada pieza esculpida en cerámica y esmalte de color, da lugar a un patrón que viene determinado por el ángulo de inmersión y por la forma y el peso de la pieza. A continuación, se tiñen de forma artesanal haciendo que en el acabado, cada objeto sea único sin haber dos iguales. Aviso: no se trata de una vajilla al uso, sino una cantera de cuencos, platos y fuentes de falso fondo con multitud de posibilidades. Las piezas se venden por separado desde 99 euros en su web.

Orgánica y setentas

El gres porcelánico sigue siendo el material estrella a la hora de poner la mesa. Esta cerámica de pasta compacta y dura, vive su mejor momento coloreándose de esmalte imperfectos que contrarrestan su superficie porosa. Es el caso de la vajilla Gres de Zara Home, en intenso rojo volcánico que nos recuerda a las piezas del movimiento Fat Lava de los setenta.

Compuesta por un set de boles, platos llanos y de postre, son aptos para su calentamiento en microondas y pueden lavarse a máquina sin estropear su esmalte. Un moderno ajuar que coquetea a apartes iguales con el vintage y los nuevos tiempos, y que casa a la perfección con piezas de vidrio en relieve, como esta jarra también de Zara Home. Las piezas se venden por separado a partir de 7,99 euros.

El nuevo rústico

En el menaje del hogar como en cualquier ámbito de la decoración, el blanco siempre es una apuesta segura. Sobre todo, para mentes dudosas y prácticas que prefieren objetos bonitos y austeros que les hagan la vida más fácil. Sabia decisión, pero siempre podemos dar un giro a la clásica vajilla blanca con un toque más personal, como apunta la colección Tellah de Sklum.

 Fabricada cada pieza en cerámica de resistente calidad, puede ejercer tanto de vajilla cotidiana como de emplatado para una velada muy especial, si la combinas con un mantel de lino y tarros de cristal. El detalle rústico del filo esmaltado hila toda la serie compuesta por platos llanos y hondos, además de boles de 20 y 16 cm de diámetro. El set de vajilla completa para cuatro comensales cuesta 79,11 euros.

Una ración de gastrocerámica

Gracias a firmas como Isabel Companys

que abrazan las formas sinuosas y orgánicas que nos brinda la naturaleza, la gastrocerámica ha dejado de ser un capricho de restaurantes con estrellas Michelin para llegar hasta nuestro comedor. La colección Tokyo de Maisons Du Monde forma parte de este género, imprimiendo a tu comedor elegancia y tendencia las 24 horas del día.

Cierto guiño a los paisajes japoneses en sus tonalidades turquesa y verde musgo, se funden en un conjunto de piezas esbeltas de loza con esmalte brillante. Puedes combinar entre sí los boles y platos de diferentes grosores, junto a un sinfín de enseres como ensaladeras, fuentes y tazas. El plato llano se vende en lotes de dos piezas por 13,98 euros.

Codiciada austeridad

En el municipio de Campo Real, a pocos kilómetros de Madrid, se ubica el estudio de Joohyun, la creadora de las cerámicas Laonpottery que nos quitan el sueño vía Instagram. Cada uno de sus codiciados objetos se cuecen lentamente en su torno, como si siguieran una fórmula equitativa de calma y artesanía que nos mece entre tonos terrosos, crema y marfiles.

 La belleza austera de sus formas, conscientemente imperfectas y mimadas por sus prodigiosas manos, enamoran a primera vista, colgando el cartel de ‘agotado’ tan pronto se ponen a la venta. Además de su extensa familia de jarrones y floreros, posee una archivo de platos, cuencos, boles y todo tipo de utensilios para nuestra mesa. Con un ancho de aproximadamente de 29 cm que varía por su factura artesanal, el plato de gres mezclada cuesta 42 euros.

En el fondo del mar

En su manifiesto, la Oficial Cerámica enumera las diez reglas de oro para que una mesa sea la comidilla durante los próximos meses. Vístela siempre como si viniera tu ex a comer o solo compra cosas que te alegren son algunas de sus sabias consignas, las de una marca de cerámica que cuida con esmero cada detalle. “Nos gusta lo imperfecto, la loza y la cerámica trabajadas a mano, y hechas por personas que conocemos. Además, son sostenibles”, enuncian sus fundadores. Su suculenta cantera de recipientes y vajillas dan prueba de ello.

En su catálogo son bienvenidos todo tipo de hortalizas, tesoros marinos o, incluso, la troupe femenina de Almodóvar. Con la mente ya en el próximo verano, nos damos un chapuzón entre sus pececillos de colores y sus conchas de loza, con un refrescante acabado brillante. Bucea en su web haciendo tu propia composición. Dos platos llanos en forma de pez por 25 euros.

Un géiser a la mesa

La obra de la artista Hanna Järlehed Hyving (Gotemburgo, 1970 ) se expone tanto en galerías de arte como en las mesas más selectas. Los platos que conforman la serie Plates Number, realizados en gres y arcilla de porcelana, han conmocionado al mundo de diseño por la extrema delicadeza con la que emulan un géiser.

Su forma de trabajar el glaseado de loza transparente, tan realista como sutil en el acabado, es fruto de una larga carrera estudiando los materiales cerámicos y sus diferentes expresiones. Sobre una base de arcilla china, Hanna esboza misteriosos paisajes que se embellecen por medio de gruesas capas de esmalte. La delicada textura se consigue a través de un meticuloso proceso de combustión en horno, combinando gas y electricidad. Su precio, desde 550 euros en yoox.com.

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